ANDRÉ MAUROIS...
Ana Luisa Morán
Escritor francés, conocido sobre todo por sus biografías (Émile Herzog; Elbeuf, 1885 - París, 1967). Pertenecía a una familia de judíos alsacianos instalados en Normandía en 1871 y propietarios de una fábrica de pañería. Estudió en el liceo de Ruán (1897-1902), donde fue discípulo de Alain, se licenció en Letras en 1903 y pasó a trabajar en la fábrica familiar. En 1912 contrajo matrimonio con Jeanne-Marie Wanda de Szymkiewick.
La Primera guerra Mundial, en la que tomó parte primero como intérprete y luego como oficial de enlace adscrito al Estado Mayor de un ejército británico en el Somme, influyó de un modo decisivo en sus inicios literarios: en 1918, aún no desmovilizado, publicó con el seudónimo de André Mauroís, Les silences du colonel Bramble, obra que tuvo tan buena acogida que le decidió a dedicarse a escribir.
Ya desde el comienzo sus relatos y novelas, como Ni ange ni bête (1919), Les discours du docteur O'Grady (1922) y Bernard Questnay, de 1926, alternaron con biografías (Ariel ou la vie de Shelley, 1923) y ensayos (Dialogues sur le commandament, 1924). Su consagración como novelista la debió a Climas (Climats, 1928), pero en este período publicó también otras novelas como Le cercle de famille (1932) y L'instinct du bonheur (1934), Le peseur d'âmes (1931) y La machine à lire les pensées (1937).
Mientras, su actividad como biógrafo, explicada en Aspects de la biographie (1928), siguió siendo muy intensa: La vie de Disraeli (1927), Byron (1930), Lyautey (1931), Voltaire (1935), Edouard VII (1937) y Chateaubriand (1938). De la biografía a las obras históricas no hay más que un paso, con la misma seriedad en la investigación y en el propósito divulgativo: Histoire d'Anglaterre (1937), Histoire des Etats-Unis (1943), Histoire de France (1947).
En la obra EL ARTE DE VIVIR, el insigne autor francés André Maurois, en el estilo ameno que lo caracteriza, plantea unas reglas básicas de vida, para que uno pueda desarrollarla con serenidad, pueda pensar con acierto y lógica y pueda envejecer con dignidad.